RAQUEL BLANCO

SOÑANDO CON ÁFRICA

A Raquel ya nada le borra la sonrisa. El cáncer ha supuesto un antes y un después en su vida a pesar de que no es la primera de su familia en tener un cáncer de mama.

El tratamiento y las secuelas físicas que le ha dejado la enfermedad desde que se la diagnosticaran hace 8 meses le han dejado “muy tocada”. No obstante, sólo quiere acordarse de lo feliz que se siente ahora, de lo que disfruta de las pequeñas cosas y sobre todo, de su hija de 3 años. “Cuando tienes que parar tu vida para salvarla, ya nada es igual”.

Quiere ponerle cara al cáncer para hablar de él como suena, sin eufemismos, para normalizarlo, que fue lo que a ella le ayudó. Sigue soñando y se emociona con África, con la naturaleza salvaje en estado puro y con su pequeña. “A mí ahora ya nada me amarga la vida”.

Cuando tienes que parar tu vida para salvarla, ya nada es igual