MIELOMA MÚLTIPLE

CARMEN SÁNCHEZ-GARRIDO

Carmen le quitó importancia a una sintomatología severa hasta que le dijeron que tenía mieloma múltiple en 2013. Tras el autotrasplante de médula llegó una recidiva, muy común en esta clase de cáncer. Ahora espera un donante de médula compatible con ella.

Ya le han dado la incapacidad laboral porque “mi profesión no la puedo ejercer. No he podido disfrutar de mi vida laboral después de tanto estudiar y tanta ilusión que puse en mi carrera”.

Carmen es una persona activa, con grandes proyectos de vida que se pararon de repente. “Me ha costado aceptar esta nueva situación y pensar que yo era el puntal de mi casa y ahora son ellos los que me tienen que cuidar”. Se resiente hasta la relación de pareja por sentimientos encontrados, por no poder expresar lo que se necesita del otro. El cambio llegó con la recidiva, “cuando me di cuenta de que esto no se había acabado y que había otra vez que volver a levantarse. Ahí es cuando se acabaron las tonterías: iba a vivir la vida a tope porque mi familia y yo misma nos lo merecemos”.

Alguien te debería obligar a ir al psicólogo. La ayuda profesional es fundamental para aprender a vivir con la enfermedad