CÁNCER DE OVARIO

PAZ FERRERO

Paz es una larga superviviente. Hace ya 22 años que comenzó su experiencia con el cáncer aunque tiene todos esos recuerdos “cada día presentes”. El diagnóstico le sorprendió pocos meses después de tener a su hija y tuvo que interrumpir su periodo de lactancia.

El gran problema que Paz encontró fue la falta de información, por lo que tuvo que buscarse la manera de aprender lo que le estaba pasando leyendo libros de medicina y libros de autoayuda. “Ni siquiera encontraba a otras pacientes que tuvieran lo mismo que yo. La enfermera que me atendió fue la que me puso en contacto con otra paciente”. Esta relación dio como fruto en 2011 la asociación de afectados por cáncer de ovario ASACO, que se creó con el fin de poder encontrar “a otras personas que hubieran pasado por lo mismo que tú”.

Lo que más desea una paciente una vez que terminan los tratamientos es intentar volver a la normalidad lo antes posible, recuperarse físicamente para poder estar otra vez al 100%, por eso cuando hay una recaída es “tremendo”. “Yo ni siquiera sabía que podía haber recidivas, por eso a las revisiones iba tranquila”.

La enfermedad físicamente la dejó mucho más sensible. “Cuando ves que tu vida peligra, la valoras mucho más. Cuando te diagnostican das un repaso entero a tu vida y analizas lo que puedes perder. Lo que tenía clarísimo es que no quería que mi hija se quedase sin madre”.

La enfermedad te hace mejor persona