CÁNCER DE CUERDAS VOCALES

ANTONIO CEREZO

En 2003 a Antonio “se le cayó el mundo encima”. Diagnosticado de cáncer de cuerdas vocales intentó hacer una vida normal tan sólo 20 días después de la operación. Cinco años después el cáncer volvió a la otra cuerda vocal, aunque la recuperación volvió a ser rápida y la voz casi no se vio afectada. En 2013 volvió al quirófano y al año siguiente otra vez. “Ahí es cuando finalmente me quede sin habla”.

Perder la voz hundió a Antonio psicológicamente, aunque “con el apoyo de mi familia, y sobre todo de mi mujer he salido adelante”. Los efectos físicos de la enfermedad son visibles, “los laringectomizados lo vamos anunciando y todavía me da vergüenza hablar con alguna gente”.

La falta de información sobre este tipo de cáncer es evidente para Antonio. “Mucha gente piensa que esta enfermedad me la he podido provocar yo con malos hábitos, y nada mas lejos de la realidad”. Pero como siempre hay que poner el punto positivo, “el cáncer me ha enseñado a buscarme alternativas para seguir viviendo y me ha mostrado lo bien rodeado que estoy”.

Perder la voz ha sido muy duro y todavía estoy asimilando esta situación